martes, 26 de mayo de 2015

"It could be wrong"

Solo escribía para recordarte 
el lustro de secretos
que te obligaban a fingir bandera blanca, 
mientras cargabas otra bala
inmersa en el fragor de la batalla. 

Solo escribía para recordarte
el color de las baldosas
que no tuviste que pisar,
porque te alzaba entre sus brazos
mientras sonreías a escondidas. 

Solo escribía para recordarme
el sabor de una victoria 
en campo contrario.
La fragilidad de la seda 
cuando te conviertes en crisálida.
El sonido de la lluvia 
si las nubes son tu cuerpo.
La oscuridad de los árboles 
si les ruegas un secreto. 
La Resistencia milésima del fuego
cuando saltan chispas de dos piedras,
engañando mientras tanto
a tu mechero. 

Solo escribía para recordarte. 




jueves, 18 de septiembre de 2014

Pánico

Dile al destino
que no quiero baladas.
Dejar de tropezar con piedras,
para que coloque
un muro de contención
en la senda que recorres.

¿Ves ese camino?

Estaba a rebosar de espinas,
y matorrales
con tendencia al desgarro.
Adoquines afilados
y algún que otro clavo
ardiendo.

Pero sacaste brillo.

Arrancaste de cuajo los rastrojos
con las manos ensangrentadas.

No importan las heridas si el fin justifica los miedos. 

Es peor.

Es terror a no agarrar tu mano.
Pánico al olvido.
Es un no querer que te vayas,

observándote desde el otro punto del planeta.

Dile al amasijo de nervios de mi estómago,

que hay vida después de la suerte. 

Dejé de buscar tréboles

de cuatro espinas
y sin embargo, 

cuando la guerra termina
yo
siempre invento otra.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Diles que no necesito
dos hielos,
para alcanzar el desequilibrio. 

Que tengo un vaso

a rebosar de ganas de
y bolsas bajo los ojos
que dejan mejor sabor para. 

Detente,

las manos en alto
pero siempre cerradas.
Cargadas de motivos
y que no importe el rumbo. 

Piérdete,

gira sobre ti
o debajo de cualquier noche. 
Pero no pierdas los impulsos.
 

Salta,
no importa la altura 
si no rozan tus pies con el suelo.

Y recuerda: las turbulencias
son un síntoma
de estar volando.
Y nunca dejes de agitar
tus balas.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Derecho al olvido

Tengo un amasijo de dudas
clavándome sus uñas.
Una obra sin precedentes,

asfixiándome. 

Todo empieza porque algo acaba y así
,

revoloteamos bajo el mismo cielo
como queriendo evitar
el impulso de escribir
una nota de suicidio. 

Verás, 
las oportunidades que no tuviste
no tumban el cúmulo de caricias 
que te he dado. 

¿Sabes? No te pediré nada

porque hay gestos que traducimos
de distinto modo.

Ni los mejores genios llegan a la misma solución
porque parten de bases teóricas
distintas. 


Yo también tengo memoria,
y un instinto atroz 
al que a veces no logro amansar 
ni emitiendo las mejores sinfonías. 


Toda la culpa la tiene mi voz. 
Pero escucho, no lo olvides. 

Mi cabeza alberga
una concentración de energía
próxima a la implosión.
No es tan fácil 
como dejar carpetas vacías,
eliminar espacio en el disco blando. 


No se si merecemos el derecho al olvido,
pero es un despropósito
que una serie de seres ranciosnales 
se atrevan siquiera a decidirlo. 

Si quiero no lo olvidaría 

y si no quiero olvidarlo, 
no recordaría 

nada más lejos
que tus labios. 

martes, 6 de mayo de 2014

Lluvia de estrellas

Esta noche hay lluvia de estrellas,
pero no voy a mirar al cielo
para que me diga,
que me he alejado del único astro
que me hacía brillar.

He conducido a oscuras
y he contemplado
el reflejo de la descomposición material.
Mejor dicho,
la transformación a la nada
de algo,
que era todo.

Esta noche hay lluvia de destellos,
pero no voy a abrir la ventana
para que el humo de la habitación,
invada los recodos de mis costillas
y sepa si es capaz
de encontrar algo.

Tengo los labios secos
y la mente inundada de fantasmas
que se frotan las manos.

Yo soy yo
y las toneladas de escombros,
que dejo a mi paso.

Esta noche hay tormenta de ideas,
pero ninguna de ellas
va a dirigirme a tu lado,
para que enciendas mi hoguera
de un relámpagazo
y yo,
me olvide de todos mis truenos.

No pienso abrir la ventana

hasta que vuelvas.
 

jueves, 3 de abril de 2014

Sueños de papel

He visto sueños escritos
en servilletas de papel
y no por eso
valen menos.

He conocido personas angulares,
es decir,
han girado tanto
que vuelven
al mismo sitio.

Una ley antinatural
cumplida
por seres irracionales.

Te golpearán,
pondrán el puño en la mesa
para noquearte.

Debes sonreír
desde la esquina del cuadrilátero,
correcta.

No dudes,
tendrás en la retaguardia
un ejército de caricias en la espalda
que iluminarán las sombras
que otros vomitan.

Puedes lanzarte al vacío
en modo suicida,
porque sabrán adoptar forma de colchón
en el centro de la diana.

Habrá días de inspirar
y seres
a los que expirar. 
Aunque tú,
te sientas sin prefijo.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Buenas noches.

Me gustaria ir a dormir
con este buen sabor de boca
más a menudo.

Literalmente.

Un viaje a diario
con destino entre tus piernas.

Una reacción divina
sin mediar una palabra,
y la boca repleta de ellas.

Sílabas concentradas
en el diamante en bruto
de lo frágil de tu cuerpo.
 

Creí verte serpiente 
cuando te desgarrabas las caderas.

Podría resumirlo mejor: 
tus ojos en blanco y mi lengua en el blanco.